El artista gráfico Alejandro Marchena es el autor del cartel oficial de las Fiestas de San Lorenzo 2026, tal y como ya había anunciado días atrás la organización de las fiestas. Bajo el título “El júbilo de San Lorenzo”, la obra se convierte en la imagen representativa de unas celebraciones que tendrán lugar del 31 de julio al 16 de agosto.
El cartel nace como una celebración visual de la identidad, la tradición y el sentimiento de un pueblo que cada verano se reúne en torno a sus raíces. A través de una composición llena de vida y movimiento, la ilustración reúne algunos de los símbolos más representativos de las fiestas, creando una escena que transmite alegría, emoción y convivencia.
La propuesta integra el folclore canario, los papagüevos, la música, el baile y la participación de vecinos y visitantes, junto a elementos tan emblemáticos como la parrilla de San Lorenzo, la imagen del santo patrón y el inconfundible espectáculo pirotécnico del Volcán de San Lorenzo, uno de los momentos más esperados de las celebraciones. La ornamentación con banderas festivas envuelve la composición y recrea el ambiente que cada año transforma las calles del pueblo.
La paleta cromática, compuesta por colores vibrantes, cálidos y luminosos, refuerza el carácter festivo de la obra y simboliza la alegría, la energía y el espíritu de unas fiestas profundamente arraigadas en la historia y la memoria colectiva de San Lorenzo.
Según explica Marchena, “he querido crear una obra que reflejara la esencia de unas fiestas que forman parte de la identidad de un pueblo, donde la tradición, la devoción y la convivencia se unen en una celebración única”.
El artista añade que ”‘El júbilo de San Lorenzo’ es una invitación a revivir esos momentos que permanecen en la memoria de quienes han crecido con estas fiestas y a descubrirlos por primera vez para quienes las visitan. Quería que el cartel transmitiera la emoción y el orgullo que se sienten al llegar agosto en San Lorenzo.”
Más que un cartel anunciador, esta propuesta pretende convertirse en un homenaje a una tradición que perdura en el tiempo y que, año tras año, reúne a familias, amigos y visitantes en torno a una de las celebraciones más emblemáticas de Las Palmas de Gran Canaria, declarada Fiesta de Interés Turístico de Canarias.
