Fuera complejos, la era del implante capilar.
Por: Ivan Reboso
Si alguien me hubiera dicho hace 10 años que tendría la oportunidad de recuperar el pelo perdido sin que eso supusiera un gran desembolso económico o algo antiestético no lo hubiera creído. ¿Cuantos hombres hemos empezado a notar la perdida incesante del cabello y hemos recurrido a champús milagrosos y a pastillas de todo tipo que nos prometían el mismísimo pelo de Rapunzel?. Yo era uno de esos chicos, acostumbrado a lucir un gran volumen de pelo y hacerme el característico tupé comencé a percibir los estragos de la alopecia. Para buscar solución me puse en las manos de un experto que me recomendó tras un diagnóstico: más champús, más líquidos y más pastillas. El pelo que había perdido (que ya era mucho) no lo iba a volver a recuperar pero al menos, no seguiría perdiendo el que me quedaba ( por lo menos a corto plazo). Pero gracias a dios comenzó hacerse popular una solución definitiva a la calvicie : el injerto capilar. Ávido de ilusiones me empecé a documentar y a pasearme por todas las clínicas Españolas buscando eso que denominamos “calidad-precio”. Ninguna me convenció hasta que un día buscando en portales digitales encontré un artículo donde hablaban que en Turquía esta técnica estaba muy avanzada y que allí se encontraban los mejores doctores capilares. Tras una intensa búsqueda me fije en la clínica que me dio la solución a mi baja autoestima (elithairtransplant).
Fui de los pioneros en España en irme allí, a mi vuelta diferentes medios de comunicación cómo Antena3, Televisión Española, la revista Esquire etc., se interesaron en mi caso y no dude en contar mi experiencia. Ocho horas de intervención y gracias a las manos del Doctor Balwi recuperé la ilusión que había perdido por mi imagen. A algunos les resultará una tontería pero los complejos son situaciones que nos cohíben en nuestro día a día y nos limitan como personas. Aliento a cualquier persona que se encuentre en mi anterior situación a dar el paso y encontrar el mejor centro al cual acudir. El miedo a lo desconocido nos suele paralizar , pero como dice el dicho “más vale bueno conocido que malo por conocer” y en mi caso les aseguro que lo primero es lo que les recomiendo.